miércoles, 23 de noviembre de 2011

Música en el Ombligo de la Luna...


Video: DFvivo

martes, 22 de noviembre de 2011

Realismo mágico: Leonel, poemas y canciones en Puebla de los Ángeles

 
En la Plaza de los Artistas en Puebla de los Ángeles,
disfrutando una cerveza o un jugo,
mientras se leen los poemas de este ser extraño y fascinante: Leonel...

 Nos sorprende con una canción, que bien canta y toca la guitarra...

Poemas y música del siglo XXI en Puebla de los Ángeles...

jueves, 17 de noviembre de 2011

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Un sueño hecho realidad: México, lindo y querido...


Mi vida a veces parece una novela, y como siempre escribir es recordar intensamente lo vivido.

Creo que la mayoría de latinoaméricanos y latinoamericanas tenemos un sueño, conocer al país de los mariachis, rancheras y tequila, el país que con su revolución y sus míticos personajes ha acompañado a través de diversas expresiones artísticas y sus transformaciones la vida de millones en Latinoamérica.

No sé,  me parece absurdo el "sueño américano" cuando en nuestra Latinoamérica tenemos nuestras propias ensoñaciones, nuestro "realismo mágico"... que no es sueño: es pura realidad.

Encuentro mucho de ese realismo mágico en México lindo y querido... y en Colombia tierra querida...

El realismo mágico mexicano está lleno de colorido, música, danza, pintura, arquitectura, arte, artesanías, gastronomía, historia, cultura, arqueología, antropología, inteligencia y humor.

Como siempre llegan a nuestros países, sólo las noticias violentas y sangrientas, nunca nos cuentan que en México hay muchísima gente amable, cálida y pacífica, una gente de lo más buena gente, que le gusta la educación, la cultura, el arte, la música, la alegría y la fiesta y sobre todo compartir con afecto y cariño con su familia, amigos. La gente mexicana es excelente anfitriona, reciben y tratan a gente de otras tierras lejanas y cercanas como de toda la vida.

Me impactó muchísimo el fuerte sentido de pertenencia, la conciencia de la dualidad del ser mexicano: indígena y español, el conocimiento, conservación, recuperación  y difusión de su historia.

Caminando muchísimo por Puebla de los Ángeles y recorriendo ese fascinante Ombligo de la Luna que es Ciudad de México, volví a sentir lo que sentí en Perú, que nuestra Latinoamérica tiene una riqueza enorme y mucho por ofrecer al mundo y por lo tanto la debemos cuidar y preservar y que también tenemos mucho que aprender de nuestra propia cultura que desconocemos en proporciones alarmantes.

Sintiendo este sentido enorme de pertenencia y respeto, pensaba en el Centro Histórico de Bogotá y me preguntaba donde está la referencia a la fundación, fechas de construcción, quien las construyó, en que época y a que estilo pertenecen las iglesias, palacios, edificios históricos, monumentos y la documentación y catalogación de lo que significa por ejemplo un barrio histórico y tradicional como La Candelaria, los parques de los municipios anexos a título de ejemplo como Usaquén, Usme y Fontibón. Quien nos cuenta cuáles son las obras, quien y cuando las realizó, que reposan por ejemplo en las iglesias de Bogotá, que son un auténtico tesoro, me pregunto ¿Qué sabemos de las ciudades de Colombia y de cada uno de sus pueblitos? Menos de cinco minutos que nos muestra un Banco por un noticiero nacional al mediodía.

Cuando regreso de cada viaje, veo con nuevos ojos la belleza de esta ciudad que alguna vez me pareció fea y gris y redescubro a cada paso cosas nuevas y maravillosas que antes no había visto y que reafirman el porque Bogotá es la Ciudad de las Estrellas.

Ayer veía en el noticiero que un señor está por medio de procesos acaparando las casas de La Candelaria no sé si de manera legal o ilegal, quisiera saber para que quiere las casas, ¿Las va a tumbar? ¿Las va a vender para construir edificios? Las casas de La Candelaria son patrimonio de Bogotá, de Colombia y de la Humanidad, ya dejemos de tumbar de manera indolente y cuidemos y preservemos lo que es de toda la ciudad.

Hoy pasé por una bellísima casa antigüa y repúblicana de mi barrio, la admiraba todos los días y ahora encuentro que parte de su fachada ha sido destruida y transformada en una horrorosa fachada de taller, quien protesta, quien dice nada, tienen que pedir permiso a la Curaduría, una casa así no puede ser tocada su fachada, cada día perdemos tesoros en nuestra Bogotá.

Me pregunto si se puede construir en Bogotá un edificio tan alto, tan alto que sólo él tenga la vista de Monserrate y le quite la vista a toda la ciudad, me pregunto, ¿La vista de Monserrate y Guadalupe y de cielo roto acaso no hacen parte del patrimonio material e inmaterial de la ciudad? ¿Nuestras hermosas montañas sólo son para la gente de los altos estratos, una minoría, y acaso su belleza esta vedada para toda la ciudad?

En fin este viaje por México ha sido un tomar conciencia de nuestra riqueza latinoamericana y del cuidar, querer, difundir y preservar nuestro patrimonio material e inmaterial, y también tomar conciencia de nuestra ignorancia y falta de sentido de pertenencia y aunque los medios masivos de comunicación sólo se enfoquen en el aspecto violento, que  no es el todo de una cultura y un pueblo, la verdad es que tenemos mucho que aprender de México y su gente,  que lección de historia y cultura son Puebla de los Ángeles y Ciudad de México, y sí, espero volver de nuevo a México lindo y querido...

Le pido a Dios, a la Virgen de Guadalupe y al Señor de las Maravillas con fe y devoción que bendiga muchísimo a la querida gente de la tierra mexicana porque se merecen lo mejor.

A Dios, a los ángeles de Puebla, a los ángeles del DF, esos ángeles que Dios pone en la tierra y que en México son: la querida y amable gente mexicana: muy agradecida, muy agradecida, muy agradecida...

La Talavera de Puebla II

Perrito en la ventana enmarcado por una pared en ladrillo y talavera

Talavera certificada de origen en una fábrica

La Sagrada Familia en Talavera

Detalle de una pared en Puebla

Un proverbio en Sánscrito en Talavera

lunes, 14 de noviembre de 2011

La Talavera de Puebla I

Azulejos en la calle

Talavera en un mercado popular

La Virgen y el Niño detalle en un colegio con el fondo musical de
la Llorona y la Zandunga ¡Un regalo caminando por Puebla!

Un hermoso patio en Puebla de los Ángeles

La hermosa fachada del Templo de Guadalupe

Un mundo raro: Chavela Vargas

domingo, 23 de octubre de 2011

Dame un beso


Dame un beso...
No permitas que se vuelva árida mi piel.
No dejes que el fuego de tus labios
en boca se vuelva cenizas.
Dame un beso...
Dame un beso antes que la vida y las
estrellas dejen de brillar, antes
que sea desértica la esperanza y
se opaque la fuerza para amar.
Dame un beso...
Dame un beso que sea de verdad,
porque los ocasos han dejado de enamorar;
Dame un beso...
Que me dé la oportunidad, un beso que me
haga de nuevo sol y que derrame su fuente
en lo profundo de mi corazón.
Dame un beso...

De un poeta de la calle aquí en Bogotá...

sábado, 27 de agosto de 2011

Cartagenas de Indias, de noche

La Iglesia San Pedro Claver y las murallas reflejadas en el mar...

El Muelle de los Pegasos y al fondo la Torre del Reloj 

La Torre del Reloj

Catedral de Santa Catalina de Alejandría

La Plaza de San Pedro Claver

Cartagena de Indias de día

Cartagena de Indias: la Heroica

Bocagrande el sector hotelero

Los cañones, las murallas y la garita

Un detalle de las murallas y una garita

El Castillo de San Felipe de Barajas

viernes, 26 de agosto de 2011

Cartagena de Indias: el lugar más hermoso del mundo


Sin planearlo mucho y de manera sorpresiva he regresado a Cartagena de Indias, esta hermosa y mágica ciudad, donde están presentes la historia india, española y negra de Colombia.
Es la primera vez que viajo sola a Cartagena, tenía mucho miedo. Es extraño he estado sola, en otro continente, en un país muy lejano al mío, en ciudades y con gente que no conozco y me daba mucho miedo ir a Cartagena de Indias.
Ir a Cartagena es un plan de lo más familiar y turístico que hay en Colombia, la primera vez que ví el mar y nadé en él, fue en Cartagena, fui con mi familia y cuando salí de Bogotá, viajaba una mujer con los pedazos de la inocencia de la niña que fui, llevaba una tristeza tan grande en el alma y en el corazón, esa tristeza que se robó por muchos años la alegría de mi mirada, todos me decían que bonita que es, pero que mirada tan triste.
Luego de disfrutar Cartagena de Indias de día y de noche, de recorrerla en chiva y en coche, de tomar una cerveza en la Plaza de Santo Domingo, comer delicioso en el Club de Pesca y en La Fragata, de estar en San Pedro de Majagual en las Islas del Rosario y descubrir que el paraíso existe, me juré a mi misma que todos los años iba a conocer un lugar nuevo y maravilloso y que jamás volvería a sufrir por un hombre.
Ese viaje por primera vez a Cartagena de Indias fue sanador, volví irreconocible,  el mar se llevó la tristeza y volvió una mujer llena de trenzas y alegría, volvió la mujer que Cartagena de Indias transformó, y se dio cuenta que hay mucho que conocer en este mundo y que la vida también es para disfrutarla.
Luego de muchos años volví a Cartagena, viajamos por tierra, ida y vuelta con mi madre, para conocer a una persona que ha cambiado mi vida profesional de manera positiva y disfruté muchísimo ese viaje con mi madre.
He vuelto a Cartagena de Indias y a quien se le ocurre que se puede sentir stress en Cartagena de Indias y lo sentí.
En fin, este viaje tiene algo especial  también con mi vida profesional, conocí gente nueva, compartí con gente que trabaja lo mismo y me encantó, me sentí feliz con gente que ha elegido como camino este camino de la paz.
También estuve sola, caminé y disfruté el centro histórico sola y me di cuenta que algo he aprendido en mis viajes por sitios tan lejanos sola, me compré ropa, porque ya no soy la misma, ahora estoy más viejita, pero no importa, me sentí feliz de nuevo en Cartagena de Indias con la sensación extraña de no estar con quienes tanto amo y quiero en el lugar más hermoso del mundo: Cartagena de Indias, la Heroica.

lunes, 25 de julio de 2011

Descubriendo a Madrid

Este lugar lo llevaré siempre en mi corazón: la estación de Moncloa

La vista en el autobús yendo para la residencia el Arco de Moncloa, el Faro y
la Torre del Museo de América

Al fin me aventuré a caminar y seguir por la Calle Princesa

Y empiezan las sorpresas: que cosmopolita y hermosa es Madrid

Me doy cuenta que Madrid se puede caminar, al fondo el Palacio Real,
sigo caminando y les seguiré contando y compartiendo...

En Madrid de nuevo y al fin me enamoro de esta ciudad...

Estoy de nuevo en Madrid, la padecí en mi primera estancia, viví la experiencia dura y pura del inmigrante, sentí lejos todo lo que amo y sentí por primera vez lo que es la soledad.

Luego volví y evitaba todo lo que podía la ciudad, hasta que de nuevo he regresado para vivirla con intensidad.

Ahora estoy de nuevo, las señales son nuevas y positivas, mi primer encuentro con esta ciudad es en Moncloa,  y diviso esperando el bus que me llevará al que será mi hogar por un mes, una edificación, se ve antigua y es hermosa, dice Ejército del Aire, son hermosas sus cuatro torres, se parecen mucho a las que se ven en postales del Alcázar de Toledo, que bella arquitectura, siento que esta nueva estancia va a ser positiva y feliz, por ahora Madrid me recibe de una manera sorprendente.

Tomo el autobús y como siempre, no tengo idea para donde voy, sigo las señas que me ha dado la hermana para llegar a la residencia, en el autobús aparecen de nuevo los ángeles de Dios y hay dos chicas que van para el mismo lugar, me ayudan a bajar las pesadas maletas, voy con mi abrigo azul, en Bogotá hace mucho frío y en Madrid hace mucho calor en verano!!!

La residencia queda fuera de Madrid, es un barrio elegante, me da mucha risa en Colombia vivo en un estrato 3, en este paréntesis que son mis viajes vivo como una reina, vivo sola y vivo una vida tan diferente a lo que es mi vida normal en Bogotá.

Esta residencia es campestre y me gusta mi habitación, hay piscina, me encanta nadar, y duermo lo que queda del día y duermo hasta el otro día hasta las seis de la tarde que descubro que tengo mal el reloj, dejo este lugar que va a ser mi hogar el próximo mes, por ahora me voy corriendo a Granada, a terminar la investigación que va a medias, de nuevo huyo de Madrid y alargaré lo que pueda mi estancia en Granada, de sólo pensar que tengo que volver, regresan los recuerdos de la primera vez, ahora escribiendo, me da risa mi miedo y mi temor, porque no sabía que al regresar, al fin me iba a enamorar de Madrid!!!

Bogotá y su tradicional Carrera Séptima

El Centro de Bogotá lo llevo por mis venas, mi padre trabajó en el Centro toda su vida...

Mi carrera profesional la hice en el Centro y luego continúe estudiando el Centro de la ciudad...

Luego mi trabajo me ha seguido uniendo al Centro de la ciudad...

Siempre quise trabajar cerca a la Carrera Séptima, 
que mi trabajo estuviese cerca y gracias a Dios, así es!!!

De camino para la emblemática Plaza de Bolívar...

lunes, 27 de junio de 2011

Desde Bogotá viendo a Monserrate y Guadalupe

Una vista añorada de los días de sol

Esta vista es aproximadamente desde la Carrera Séptima entre Calles 18 y  19

Empieza el atardacer y los colores a cambiar

El naranja cubre a los edificios y a los cerros y el sol que nace en Monserrate,
desde el otro de la ciudad, en el otro extremo le dice hasta mañana a Monserrate y Guadalupe

Ya el manto negro de la noche llega, Monserrate y Guadalupe acompañados
por la luna lunera, la luna llena

Monserrate: 2600 metros más cerca de las estrellas


Hay una canción tradicional: Los cucaracheros que dice: el que a Bogotá no ha ido con su novia a Monserrate, el que a Bogotá no ha ido con su novia a Monserrate no sabe lo que es canela ni tamal con chocolate... este estribillo es lo más real que se puede decir sobre Bogotá, el que no ha ido a Monserrate es como si no hubiera estado en Bogotá.

Desde pequeña he escuchado tantas historias sobre ir a Monserrate, si los novios van a Monserrate es peleadera segura, sólo que si se convienen se casan y si no pues no hay casorio. Otros dicen que en Monserrate se salan los noviazgos.

Una tía mía fue con él que hoy es su esposo y se casaron, lo mismo una compañera de la universidad, en cambio yo fui con mi ex y que peleas tan tenaces, es cierto, cada uno tomó su camino y ni más, y la vida me ha mostrado que no me convenía y que Monserrate tenía razón..

La primera vez que fui a Monserrate, fui con una amiga y bueno salí de pelea con ella, no sé si Monserrate tiene también efectos con los amigos!!!

En fin he ido muchísimas veces con mi familia y amigos y ahí nos seguimos hablando y viendo las caras.

Lo cierto es que uno sube a Monserrate a visitar al Señor Caído y de paso respira aire puro y observa la ciudad desde este hermoso y privilegiado mirador, se ve esta enorme metrópoli desde diferentes puntos, cada vez más grande y expandiéndose, lo cierto es que a veces se ve gris, otras veces despejada, otras veces azul, en fin se ve la ciudad de diferentes maneras de día.

Otra cosa es ir de noche a Monserrate, he ido dos veces en navidad es sencillamente espectacular, la decoración navideña del cerro, la Iglesia y ver a Bogotá llena de luces y movimiento es algo que la verdad vale la pena ir.

Uno a Monserrate puede ir caminando, lo que han hecho la mayoría de los bogotanos, yo que soy una floja para eso de subir montañas, siempre subo en el teleférico o en el funicular.

También a Monserrate se va a galgear, a mí me encanta comer cuajada con bocadillo y tomarme un canelazo o ir almorzar al restaurante Santa Clara para deleitarse con comida típica colombiana y bogotana, el mejor ajiaco de Bogotá, está allá arriba en Monserrate.

También hay un restaurante de comida internacional el San Isidro, si queremos sentirnos comiendo en Europa estando en Bogotá, ir al San Isidro es una buena opción para disfrutar de una comida exquisita y deliciosa viendo a nuestra querida Bogotá.

Quiero ir de nuevo a Monserrate espero que los señores dueños de lo ajeno, esas malas personas que van a robarse las cosas de la gente y sobre todo la tranquilidad, respeten este lugar que es un santuario, un lugar que le ofrece a la gente de Colombia y a los extranjeros una experiencia amable y de paz, Monserrate es un lugar que todos los días a todas horas le ofrece a los extranjero una imagen positiva, verde y urbana de Bogotá y es algo que desmonta esa mala imagen que tenemos los colombianos en el exterior.