sábado, 16 de mayo de 2015

Otra historia urbana: La sonrisa y la paciencia


Ayer, en la noche en el colectivo tuve la oportunidad de presenciar un regalo divino: un joven y un señor mayor con sus tragos...

Este joven le cedió su silla a la hermana anciana del señor mayor y habló con él todo el rato sobre poesía, luego le dijo algo maravilloso, que lo más importante en la vida era el pensamiento positivo, sonreir y agradecer las bendiciones de Dios...

El hombre mayor con sus tragos fue una persona que hizo que este joven lo llevara con paciencia y con alegría, rieron todo el rato con los pensamientos y ocurrencias del hombre mayor y la verdad hubo mucha sabiduría en ese encuentro.

Le doy gracias a Dios por haber podido presenciar este acto de bondad, paciencia y alegría y me encantó lo que dijo este joven realmente para ser feliz hay que entrenar la mente en positivo y lo más bonito que en lugar de renegar por tener una persona con sus tragos al lado, compartió con este hombre y nos dio a todos y todas en el colectivo lo mejor de su alma: su sonrisa y sus risas. 

domingo, 5 de abril de 2015

Una historia urbana: Tres ángeles

Hoy domingo presencié dos actos maravillosos de amor y bondad por parte de dos hombres desconocidos hacia una anciana y enferma mujer que no podía ni subir, ni bajar sola del colectivo.

Uno de ellos la ayudó a subir, a sentar, le alzó las cosas, se las ubicó, le pagó el pasaje y le entregó las vueltas.

El otro hombre la ayudó a bajar, la tuvo, se bajó del colectivo, la bajó, le bajó sus cosas, le ubicó sus cosas y él regreso de nuevo al colectivo...

Hay que reconocerle también al conductor, su humanidad y paciencia...

Estos tres hombres actuaron como tres ángeles de Dios, como muchos de los ángeles hombres y mujeres que Dios pone en el Planeta Tierra, en nuestros caminos para que nos ayuden en el momento e instante preciso, personas desconocidas cuyo corazón, pensamiento y acción están alineados con la Luz y el Amor y del Universo.

Personas así hacen 
HERMOSA Y HUMANA A BOGOTÁ!!!

viernes, 13 de marzo de 2015

Duele

Yo fui donde Yotakata, mi maestro zen para que me consolara, yo creí que él me iba a decir:

La gota divina volvió al océano de la felicidad,
no comienza no termina es eterno
cosas así – no es cierto?

Dios da, Dios quita, Bendito sea Dios,
todas esas consolaciones – No es cierto?

Y él me miro y me dijo una sola palabra,
me dijo “duele”,
y ahí comprendí,
que el dolor hay que asumirlo,
se asume el dolor, y duele,
y mientras duele, duele;
y luego el duelo se va haciendo naturalmente
y se va pasando.


Alejandro Jodorowski

martes, 10 de marzo de 2015

Temblor en el piso 12 o humildad ante la Madre Naturaleza

Ayer alrededor de las cuatro de la tarde tembló en la ciudad de Bogotá, un sismo de 6.6 sobre la escala de Richter y parecía como las escenas que muestran de los temblores o terremotos en las ciudades de Japón en los edificios altos.

Lo primero que sentí y me causó sorpresa fue un chirrido en los vidrios de las divisiones de madera, parecía que se iban a reventar los vidrios, era impresionante y no entendía porque los vidrios de mi oficina se iban a reventar, luego sentí que el piso vibraba y el sonido de los vidrios de la división era impresionante.

Cuando miré el panel japonés como se ladeaba de un lado para otro comprendí que estaba temblando y era más y más intenso y cuando miré para el lado de la oficina de mi hermano, ví que los cuadros, los muebles y la oficina misma se movía de norte a sur. Fue un temblor fuerte y largo, impresionante.

Le oré al padre celestial, a la virgen santísima, invoqué a María Auxiliadora, a los ángeles, a los arcángeles y a mi papá, a mi papá le pedí que me protegiera porque por primera vez en mi vida sentí que el bendito piso 12 con todo el edificio se iba a caer, si me pillaba en el piso 12 grave, en las escaleras grave y en el primer piso también.

Algo en mi corazón me decía que tenía que salir del piso 12, fue tan fuerte el movimiento y el pánico de la gente que me dio miedo y sentí impotencia y le pedí a Dios que tuviera misericordia de todas las personas, de todos los lugares, de los animales y del lugar del epicentro porque si en Bogotá se estaba sintiendo así, no me quería imaginar que estaba sintiendo la gente que estaba más cerca.

Cuando paró, tomé mi mochila, cerré todo bien y me fui, sentí que la Madre Naturaleza está reclamando y pidiendo no más atropellos, también sentí esa fuerza, ese poder, esa energía y que los seres humanos estamos hinchados de una prepotencia y un orgullo, yo no sé de qué y que elegimos alimentar lo insano y enfermizo en lugar de alimentar lo positivo.

En medio del temblor tuve una visión sobre la humildad que debemos tener y lo que debemos alimentar.

Somos carne, somos materia, más esa dimensión de la carne y de la materia es finita, hay algo más allá, algo infinito en nosotros que no alimentamos y que descuidamos casi todo el tiempo.

He vuelto a mi parte infinita por la muerte de mi padre, por su partida, por su trascendencia y he sentido mucho a mi padre desde ese mundo infinito, sé que se transformó y también sé por él y por todo lo que he vivido después de su partida, que el amor es lo más importante.

Ante el poder o fuerza de la madre naturaleza solo queda tener humildad, conciencia, respeto y compromiso.

Me duele en el alma la muerte del perrito Príncipe, NO HAY DERECHO. El perrito Príncipe trascendió y está afortunadamente en el cielo de los perritos.

lunes, 16 de febrero de 2015

Conocer el mar...

En el Mar Menor en San Javier (Murcia)
A los 12 años fui una de las ganadoras de un concurso nacional de narrativa infantil que se denominó: MIRANDO HACIA EL MAR.

El cuento que escribí fue: Vida de un marinero moribundo... y el premio era conocer el mar, debía viajar sola, subir a un avión de la FAC y pasar unos días en Cartagena de Indias con 58 niños y niñas de todo el país.

La respuesta de mis padres sobre este viaje fue clara y contundente: NO.

A los doce años no dimensionaba todos los peligros que rodeaban tan maravilloso premio.

Mis papás en eso de las excursiones escolares fueron muy protectores y mi papá tenía una teoría que desafortunadamente cada semana santa, cada mitad de año y cada fin de año confirman las noticias: por alguna extraña razón algunas excursiones terminan en tragedia. 

En esa época me pareció el fin del mundo, lo cierto del caso es que en un enero de la década de los noventa conocí Cartagena de Indias, conocí el mar y he vuelto muchas veces al mar.


Vida de un marinero moribundo


Por Patricia Romero Sánchez

Érase una vez un anciano venerable con  una larga y espesa y blanca barba, que vivía retirado y solo, con su fiel amigo de siempre y compañía de cuarto en el barco, el también viejo pero avaro, Fucha.

Ambos hablaban de sus aventuras con nostalgia. Cada uno haciendo referencia a lo ocurrido en el mar.

El primero llamado Luis tuvo una infancia triste. Su padre murió cuando apenas tenía dos años, su madre murió de pena moral.

Quedando al cuidado de su tío Juan, un experto marinero en  el barco de éste, Luis conoció lo más insólito de la vida marina: la hermosura de los corales, gigantescos pulpos, la necesidad de colectividad entre las medusas.

Llegó la hora en que tuvo que partir el tío Juan dejando sólo  a Luis.

Creciendo y aplicando todo lo que le enseñó el tío Juan. 

Estaba Luis tan enfermo que a veces hablando dormido, deliraba y al despertar sus sueños se desvanecían.  Las nostalgias que le traían los recuerdos de sus dichas y sus penas.

Había sido criado en el mar, nació en él, creció y tuvo que dejarlo; quería morir en él. No soportaba la tierra, quería morir entre tiburones, ballenas, en ese mundo azul fantástico, tan fácil de imaginar, pero tan peligroso.

Fucha, su amigo, no soportaba la indiferencia de Luis.

Llegó un momento crítico, Luis moría. Fucha lo oyó: 

Vamos a la balsa, cuando lleguemos tírame.
  
-          ¡Oh!  no seré capaz.

-          Eres mi amigo.

-          Si lo soy.

-          Cumple mi voluntad.

Ambos se encaminaron hacia la balsa. Cuando llegaron a alta mar expiró Luis. Fucha lo envolvió y lo hundió  en el instante, viéndose un rayo caer que estremeció la tierra. Luis murió tranquilo, murió en su hábitat: El mar.

Tomado de MIRANDO HACIA EL MAR. Cuentos ganadores del concurso sobre temas marinos entre los niños colombianos. Primera edición Diciembre de 1984. División de Comunicaciones. Sección de Publicaciones. Instituto Colombiano de Bienestar Familiar.

Jurado: Elisa Mújica, Julia Rodríguez, Gabriel Restrepo, Enrique Sánchez, Conrado Zuluaga. 

Promovido por: Doña Rosa Helena Álvarez de Betancur Primera Dama de Colombia.

lunes, 12 de enero de 2015

Recuerdos de mi infancia...


domingo, 28 de diciembre de 2014

El espíritu de la navidad

Esta es mi primera navidad con mi amado Carlín Espíritu, lo sentí tan presente en esta Navidad más que nunca.

Carlín amaba la Navidad y mi amado Padre nos transmitió la esencia del espíritu navideño que no es otro que el espíritu de compartir el amor en familia.

La Navidad es la celebración del nacimiento de un niño, la celebración de la llegada de un hijo a una familia, lo que antes era una pareja y con ese niño se convierte en la Sagrada Familia.

La Navidad es la época del año que más me gusta y este año no fue la excepción.

Esta Navidad tuvo mucha luz, mucho color y alegría en modo duelo porque es inevitable extrañar a mi amado Padre, es inevitable sentir ese vacío inmenso, extrañar su presencia cada día, sus historias, su voz, su cariño, su afecto, sus mimos, sus besos y entrañables abrazos lo extrañamos muchísimo, la nostalgia y la melancolía son inevitables.

Mi Padre y mi Madre nos enseñaron a amar al Niño Dios cuando éramos unos niños, mi hermano y yo le escribíamos una carta al Niño Dios pidiéndole los regalos de la nochebuena y el Niño Dios siempre llegaba.

Este 24 de diciembre en la Parroquia de Nuestra Señora de Fontibón tuvimos la Navidad más especial de todas.

Nos reunimos los cuatro: mi Papá Espíritu, mi Madre, mi hermano y yo y la misa de navidad fue el regalo de mi mamá con todo cariño para tí mi amado Carlín, nos reunimos tu familia para darte todo nuestro cariño, amor y afecto espiritual.

El Padre Luis Aladino ofreció una bellísima, alegre y sentida eucaristía en la cual sentimos más vivo que nunca al Niño Dios en nuestro corazón y a los seres que amamos y que ya se nos adelantaron a esa eternidad a la cual todos y todas retornaremos.



Matilde nos regaló un mensaje bellísimo de Navidad, un mensaje que nos llenó de esperanza, de fortaleza, de amor y de unidad y que fue el mensaje que compartimos en nuestro mensaje de navidad: Serás también corona de hermosura en la mano del SEÑOR, y diadema real en la palma de tu DIOS. Isaías, 62:3

Celebramos este mensaje con la paz y la tranquilidad del deber cumplido y del amor dado, Dios habló a través de tu gran amiga, Padre.

Padre tus amigos son realmente amigos, la palabra de Dios dice que un amigo es un tesoro y tu tenías muchos amigos, es algo realmente extraño y poco común tener varios amigos y de verdad.

Carlín eras de un afecto entrañable, de una ternura infinita, de un orden, de un leal, de un amor a prueba de todo, tú eras un hombre de verdad, con las ideas, las palabras y las acciones bien claras y las cosas bien puestas en su sitio. 

Padre cada día me sorprendo de forma positiva contigo, cada día comprendo la pauta del verdadero amor exige compromisos y asumirlos cada cual DA de lo que tiene en su corazón.

El hombre que se ama a sí mismo, que se tiene respeto a sí mismo, que tiene claras sus ideas y lo que quiere en la vida con el alma y el corazón no juega con lo que valora.

El espíritu de la Navidad es el espíritu del amor, es el espíritu perenne del verdadero cariño y afecto, y ese fue y es tu espíritu mi amado Carlín.

Por eso mi Carlín tu vives con nosotros. En esta Navidad más que nunca conmemoramos el nacimiento de Jesús, conmemoramos la Sagrada Familia y conmemoramos nuestro hogar, nuestra familia, nuestros afectos, y el cariño sincero, y es algo que tenemos gracias a mi Padre, a mi Madre y a Dios Padre Celestial, un hogar consagrado a los corazones unidos de Jesús y María.

Padre si tu amor de Padre terrenal es tan grande, imaginemos como dice la Palabra de Dios cuan grande y magnífico es el amor de nuestro Padre Celestial.

La Virgen María, San José y el Niño Jesús nos recuerdan cada día que nuestra familia es sagrada, que nuestra familia es un tesoro y quienes realmente valoran su familia, la quieren, la cuidan, la respetan y la hacen respetar.

Tu partida Papá me ubicó en la realidad, me ha revelado aspectos esenciales sobre mi familia, sobre mí misma y sobre los demás, me dio una perspectiva de madurez sobre las cosas, vivo un momento triste sin renunciar a ser feliz con la guía y la iluminación del Espíritu Santo y la protección y misericordia de Nuestro Señor Jesucristo y María Santísima.

martes, 23 de diciembre de 2014

Feliz Navidad y un Amoroso 2015

viernes, 28 de noviembre de 2014

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Lambert: el león cordero

Hermoso corto lo ví con mi papá en el año 1994, que linda historia antes de que pasaran en el Teatro Avirama el Rey León, recuerdos bellísimos que me quedan con mi padre, mi amado Carlín.

domingo, 16 de noviembre de 2014

domingo, 2 de noviembre de 2014

Día de los Difuntos

En memoria de 
CARLOS ALBERTO ROMERO LOZANO
5 de mayo de 1927 - 12 de agosto de 2014
MARÍA DEL CARMEN MENDIETA PERALTA
24 de julio de 1984
ISMAEL SÁNCHEZ LÓPEZ
18 de julio de 1998
INASHI
27 de agosto de 1999 - 24 de mayo de 2012



Recomendamos la película El Cielo es real y el testimonio de Mellen Thomas Benedict dan mucho consuelo y esperanza.

jueves, 16 de octubre de 2014

Lo más valioso es la familia

A mi amado Padre 
 Gracias por Enseñarme lo que es 
la Bendición del Amor y de la Alegría

Este duelo que estamos viviendo por la muerte de mi Papá como familia y como personas, lo que siente mi mamá, mi hermano y yo, lo que sentimos, pensamos, hablamos y vivimos los tres como familia, este dolor, esta ausencia, este cambio, sólo lo podemos vivir y sentir nosotros tres que vivimos con mi padre toda la vida y somos quienes sentimos en cada instante y en cada momento el enorme vacío que dejó.

Cuando se va una persona de nuestro círculo sagrado de amor, de nuestra familia, una persona que amamos con y desde nuestras entrañas, ese conjunto de emociones, sentimientos, percepciones, pensamientos y demás solo lo puede sentir esa familia que vivió, compartió y amó al ser querido que se fue.

Lo más valioso y hermoso de la vida de mi papá le llegó a los 43 años cuando se atrevió a formar de nuevo una familia, cuando sentó cabeza y crió junto con mi mamá dos hijos, que los vio crecer y los disfrutó en sus diferentes etapas: en la niñez, la adolescencia, la juventud, como adultos y parte de la madurez, esta familia de cuatro personas vivió y convivió junta por 45 años. El tesoro de mi padre es esta familia, el gran amor que sintió por ella y el gran amor que esta familia sintió y siente por él.

Este tiempo ha sido revelador porque me mostró realmente quien nos apreciaba, quien nos respetaba, quien respeta nuestro duelo, quien nos respeta como familia, quien nos respeta como dolientes, quien nos respeta como personas y también el respeto que mi papá se merece.

Cuando uno tiene un amigo o una amiga la respeta, la confianza no es para faltarle al respeto a la gente por el contrario, una amistad o un amor cuando son verdaderos se fundamentan en el respeto, si lo que hay es irrespeto: ni es amistad, ni es amor, no es nada.

Esta realidad dolorosa de la partida de mi papá también ha revelado quienes sinceramente nos aprecian y nos respetan y preferimos calidad a cantidad, de mi parte tengo muy claro desde que mi papá falleció el respeto que mi grupo familiar merece tanto por cercanos o lejanos, así como nosotros respetamos los espacios de las demás familias en la tristeza y en la alegría, esperamos lo mismo de los y las demás.

Mi papá se fue sin estar atado a ninguna cosa material, sus tesoros fuimos y somos mi hermano, mi mamá y yo.

Mi hermano, mi mamá y yo vamos sagradamente a visitarlo al cementerio, le llevamos sus flores, le oramos, además todos los días oramos por él, le hemos mandado decir sus misas, él se fue apaciblemente y esa paz tan hermosa que tuvo, hemos querido preservarla desde su funeral que fue discreto y sencillo y todo lo que hicimos y hemos hecho de nuestra parte ha sido con el mayor amor, cariño y respeto hacia él y su memoria, recordando siempre su inteligente sentido del humor y que su espíritu y su corazón estaba siempre de fiesta y así queremos que siga siendo.

Los amigos y amigas de mi papá han sido realmente maravillosos y sinceros, todos y todas han sido leales con mi padre, realmente los amigos y amigas de mi padre, han honrado a mi padre y han honrado su amistad incluso después de muerto. A estas amistades sinceras y leales, GRACIAS.

El verdadero amor es aceptar, mi padre tuvo un pasado que aceptamos y mi padre también tuvo un presente y un futuro que fuimos nosotros: mi mamá, mi hermano y yo, fuimos su presente, su cotidianidad y su futuro y la familia con la cual convivió durante sus últimos 45 años.

La mejor manera de honrar a mi Padre es ser FELIZ así como lo fue ÉL y tener calidad de amigos, calidad de amor, calidad de vida, tener amor propio, no se trata de cantidad, se trata de calidad.

La felicidad viene en varias presentaciones y cada quien tiene su fórmula y su otra parte, lo importante es no perder el rumbo de la felicidad, yo he decidido ser feliz hace rato y estoy viviendo este momento triste sin renunciar a ser feliz. 

Mi lema es vivir y dejar vivir, así como cada cual vive su vida y yo no me meto, lo mismo espero de los y las demás.

La felicidad es: un camino, una opción, una actitud, una decisión, una elección, la felicidad es un estado del alma y del corazón.

El amor propio, la felicidad y Dios están en el interior de nuestro ser, por eso dice la Palabra: Amar a Dios sobre todas las cosas y al Prójimo como a Uno Mismo.

miércoles, 27 de agosto de 2014

Como podemos ayudar al ser querido que partió a la Casa del Padre Celestial


Las personas cercanas al difunto, por la intensidad de su amor y la profundidad de su conexión su oración tendrá mucho efecto. 
Khandro Tsering Chódrón, dice que si uno tiene realmente buen corazón, su intención es realmente buena y reza por alguien, esa oración será muy eficaz. 

Si muere una persona muy querida y reza usted por ella con verdadero amor y sinceridad, puede tener la confianza de que su oración será excepcionalmente poderosa.
Cada vez que piense en su pariente o amigo muerto, cada vez que oiga mencionar su nombre, envíele su amor a esa persona y ore por ella con tanta frecuencia y durante tanto tiempo como desee.
Es una obra inmensa de caridad mandar decir misas por el descanso eterno de los difuntos, de las benditas almas del purgatorio, de las almas olvidadas y abandonadas, por nuestros seres queridos y por los niños no nacidos.

Cuando rece por alguien muy próximo a usted, puede también, si lo desea, extender el abrazo de su compasión de modo que sus oraciones incluyan a otras personas muertas: las víctimas de atrocidades, desastres y hambrunas, o aquellas que murieron y están muriendo ahora mismo en campos de concentración, como los de China y Tíbet. 
Puede también rezar por personas que murieron hace muchos años, por ejemplo sus abuelos y otros familiares o las víctimas de las guerras. 
Imagínese que sus oraciones se dirigen especialmente a quienes perdieron la vida en circunstancias de extrema angustia, pasión o ira.
Quienes han sufrido una muerte repentina o violenta tienen una necesidad particularmente urgente de ayuda. 

Es muy fácil que las víctimas de asesinato, suicidio, accidente o guerra se vean atrapadas por su sufrimiento, angustia y miedo, e incluso queden estancadas o en pena.

Cuando ore hágalo con intensidad y fervor, piense en los rayos de luz que emanan de Nuestro Señor Jesucristo y de María Santísima derramando toda su compasión y bendiciones. 

Imagínese que esta luz desciende a raudales sobre la persona muerta purificándola totalmente, liberándola de la confusión y el dolor de la muerte y otorgándole una paz profunda y duradera.
La ayuda que podemos prestar a los muertos no se limita a las prácticas de meditación y las oraciones. 
También podemos hacer actos de caridad en su nombre para ayudar a los enfermos y necesitados. 

Podemos contribuir en su nombre a instituciones humanitarias o espirituales, como hospitales, proyectos de ayuda, hospicios o monasterios.
También podemos patrocinar retiros dirigidos por buenos practicantes espirituales, o reuniones de oración presididas por grandes maestros, en lugares sagrados como Tierra Santa. 
Podemos ofrecer luz al muerto o patrocinar obras de arte relacionadas con la práctica espiritual.
Otro método para ayudar a los difuntos, especialmente practicado en Tíbet y el Himalaya, consiste en salvar la vida de animales que van a ser sacrificados y devolverles la libertad.

Es importante dedicar todo el mérito y bienestar que se deriven de estos actos de bondad y generosidad al beneficio del difunto, así como al de todos los que han muerto.
Es absolutamente esencial para la paz espiritual del difunto que quienes lo sobrevivan sean armoniosos.
Por eso para nosotros los católicos es importante hacer el novenario por el difunto, mandarle decir sus misas, rezar los requiems y rezar el rosario por el eterno descanso del ser querido fallecido, eso ayuda al difunto, e inspira y fortalece la oración ferviente en común además que da fortaleza espiritual para manejar y sobrellevar el duelo.
En la Iglesia de San Francisco en Bogotá hay una oficina de Tierra Santa y se pueden pagar intenciones para que los monjes franciscanos de Tierra Santa oren perpetuamente por la persona fallecida.

sábado, 16 de agosto de 2014

Recordando a mi Padre con inmenso amor y gratitud

Con mi amado Padre en el Centro Histórico de Bogotá que me enseñó a amar y disfrutar desde que era una bebé
PAPÁ:
GRACIAS POR SER EL 
MEJOR PAPÁ DEL MUNDO
TE AMO Y TE EXTRAÑO

martes, 12 de agosto de 2014

Carta a mi Padre

Querido Padre, hoy se cumplen 80 años en esta dimensión de lo humano, ilusorio y pasajero. 

Cuando observo la sucesión de los incesantes aquí y ahora, le doy gracias a Dios por haberme permitido elegir al padre y a la madre que necesitaba para cumplir con mi misión. 

Los dos son Maestro y Maestra y cumplieron conmigo en todo sentido.

Padre hace años escribí una carta como regalo del día del padre desde mi amor, indignación y dolor por evidenciar la atrevida forma en que algunas personas se atribuyen el papel de jueces de su vida, personas de una miopía vital para comprender el sentido y el hilo conductor de estos 80 años trazados por el destino y cumplidos por el libre albedrío, llenos de tanta luz y oscuridad a la vez.

Perdónelos, perdónalas y perdóneme porque también caí en el lamentable y humano error de juzgar en lugar de comprender. Perdóneme porque también estoy llena de oscuridad y no tengo ninguna autoridad para juzgar.

En esa carta, al igual que en esta le reitero mi infinita gratitud por hacerme comprender que mi padre es un ser humano, un ser humano lleno de alegría, juego, música, ternura, cariño y a la vez inmerso en una humana y gran debilidad. Gracias porque aprendí que mi padre es un ser humano.

Gracias Padre por todos los cuentos que me regaló en mi infancia, por los paseos de cuadra que le dio a una bebé que siempre lo esperaba y quería ser la primera en ser saludada, por mi Madre, por mi hermano Carlos Alberto, por las celebraciones de los cumpleaños, las navidades, las mascotas, gracias por ser el recuerdo de la ternura, el cariño y el afecto en mi infancia, en mi adolescencia, en mi juventud, en mi edad adulta y madurez. 

Gracias por ser el amor incondicional. Gracias por estar ahí siempre, sé Padre que siempre va a estar, así la materia se transforme: lo esencial y lo divino que reside en toda la Creación nunca muere.

Padre gracias por enseñarme a ver más allá de las apariencias, por el don místico y metafísico, gracias por todas las lecciones vitales que me regalaron con mi madre, gracias a esas lecciones la gente piensa que tengo algo excepcional cuando los apoyo en la transformación de sus conflictos y ese don excepcional lo desarrollé a través de Uds. 

Gracias por enseñarme que el Conflicto es Vida y una herramienta para la Sanación. De niña decía que quería ser médica, en el fondo terminé trabajando en la sanación del alma, los niños y niñas casi siempre saben que quieren y de donde vienen. Por el camino se olvida. O las formas nos confunden.

Gracias por tantas historias compartidas, por contarme y hacerme presente a los bisabuelos, abuelos, vecinos, amigos, personas interesantes y raras, mujeres, fantasmas, brujas y espantos, chismes, escándalos, pueblos, ciudades, tiempos, transformaciones, cuando lo escucho hablar tengo mucho respeto: escucho hablar a un anciano, a un sabedor espiritual como lo expresan nuestros indígenas del Amazonas.

Y un sabedor político, el mejor politólogo de Colombia se llama Carlos Alberto Romero Lozano, es increíble su conocimiento en este tema y el mejor análisis sobre el conflicto armado colombiano se lo escuché un día a mi padre en una interesante conversación con el Dr. Héctor Alfonso Gutiérrez y Gutiérrez los dos me dejaron sorprendida. Que me disculpen los doctores en este tema, definitivamente el mejor es mi papá.

Un padre con gran sabiduría vital, la sabiduría de un hombre como el Goldmundo de Hermann Hesse que debió vivir y experimentar su sensualidad para poder comprender el complejo mundo emocional de los seres humanos, un camino que atraviesa el infierno y el cielo y su síntesis es la sabiduría que alimenta e inspira el arte, un arte que se expresa en canto, en guitarra y  en piano.

Gracias por ese espíritu jovial y juguetón, por ese sentido del mamagallismo, del gusto por lo popular, por ese genio alborotado y por esa voz que se escucha por toda la casa y por todo lado, gracias por parecer bravo.

Padre Gracias por haber vivido su vida exactamente como la vivió y como se le dio la gana, la vivió como la primera canción de la noche: A su manera, eso se llama LIBERTAD, gracias por haber sido el padre que me cuidó hasta donde más pudo, me educó y me preparó, gracias por todo el apoyo, tengo una cuenta de amor impagable y espero a través del servicio a la comunidad poder retribuir de algún modo todo lo que recibí con tanto amor, gracias siempre.

Gracias por considerarme la niña de sus ojos, su tesoro, su bebé, gracias siempre Padre, gracias por malcriarme, consentirme y quererme tanto, gracias Padre por ser mi Padre.

Gracias por ser siempre el apoyo en todos mis proyectos académicos y laborales. Gracias por ser parte de mi proceso vital y espiritual, por ser parte de la forja de la sanadora herida que soy.

Padre cuando seas Espíritu, no olvides recordarme siempre tus lecciones: Disciplina, Puntualidad, Humanidad, Comprensión, Sabiduría, Arte, Libertad y Amor: ellas son las guías del camino. 

Feliz cumpleaños Padre, disfruta el aquí y el ahora con alegría, fe y esperanza.

Padre te amo, siempre te amaré, bendiciones y un fuerte abrazo del oso.

Patricia 

Bogotá D.C. 5 de mayo de 2007


Mi amado Padre Carlos Alberto Romero Lozano falleció hoy 12 de agosto de 2014 en la ciudad de Bogotá


Señor Jesús, así como tu lloraste por tu amigo Lázaro, donde tus sentimientos fueron más fuertes que la certeza de la vida que Tú nos traes, de la misma manera te queremos pedir por todos nuestros seres queridos, personas que creyeron en tí, que como todos, han tenido sus defectos y sus virtudes.
Señor, tú sabes lo que tenemos en el corazón, por esto te pedimos tu misericordia y tu amor sean más abundantes que tu justicia.
Señor, no les tengas en cuenta todos sus pecados, mira más bien su buena intención y el bien que ellos han querido hacer.
Perdona, Señor todo los pecados de los fieles difuntos y hazles participar de tu gloria y de tu vida eterna.
Señor, que los fieles difuntos descansen en paz. Amén.